martes, 12 de junio de 2007

La Hoguera de las Vanidades, la Escuela de Calor

Escribo esto unos días antes de salir de viaje a Cannes, empieza el gran Festival, la gran hoguera de las vanidades de publicitarias y el gran mapa de las tendencias que vienen; para los que les interesa la publicidad una cita necesaria, para los que se quieren dejar ver imprescindible, para los que por cualquier motivo se creen esto de la publicidad un sueño alcanzable aunque muy caro. Lo que el Festival de Cannes ha conseguido es un fenómeno único, no solo entre los festivales de cualquier tipo sino entre los premios en general. No conozco ningún otro premio y mucho menos profesionales, a los que se presenten 25.000 candidaturas en diez categorías, pagando una suma importante por cada una de ellas; tampoco hay otro festival que reúna a casi 8.000 delegados del mundo entero, esas cifras no las consigue ni de lejos el prestigioso festival cinematográfico de la misma ciudad ni el más famoso de los premios artísticos. Lo dicen los taxistas de Cannes, prefieren a los publicitarios, los del cine “mucha limusina, mucha fiestecita, pero se dejan mucho menos dinero de su bolsillo”, habría que aclararle al señor taxista que el dinero que gastan los asistentes al Festival publicitario de Cannes no proviene exactamente de su bolsillo, sino del presupuesto de las agencias del mundo que promueven la asistencia de cientos de sus profesionales a este gran encuentro del talento publicitario. Yo no soy un experto en Cannes pero he estado allí los últimos tres años y estaré esta semana, y si puedo seguiré yendo en el futuro, quizás mis motivos son distintos de los de otros pero esta es mi justificación para dejar de trabajar durante siete días y convencerme a mi mismo que estar en Cannes esos días es un ejercicio profesional. Cannes es para mi un resumen de las tendencias de la publicidad, mirando los trabajos de forma crítica, buscando la segunda lectura después de la mas fácil de “esto es creativo o no, esto es nuevo o no, esto me gusta o no”, hay otra forma, buscar las tendencias nuevas, las estrategias detrás de la bella o imaginativa solución creativa, los cambios en el uso de los medios y canales. Todo eso esta allí pero oculto detrás de la enorme espuma de brillantez que suponen las superproducciones, esa Lista Corta que junta es cada año el largometraje más caro de la historia del cine, hay que mirar detrás; en esa sala oscura donde se proyectan los videos de Titanium (el premio de integración y excelencia), esa sala es pequeña y el año pasado la habitábamos solamente un chino y el que escribe, no era tan divertida como la gran sala de al lado con la Lista Larga de automóviles, sin embargo, aquel chino y yo recibimos un master de tendencias y de ideas fuera de lo tradicional, no pienso perdérmela este año, ¿volveremos a estar solos el chino y yo? El segundo motivo es la gente, no hay otro lugar en el planeta publicitario donde puedas encontrar a tantos profesionales en tan poco tiempo y en una actitud tan relajada como para tomar una cerveza (muy cara) contigo con tiempo y sin agobios. Para un consultor como yo es un lugar perfecto, tus clientes se reúnen, debes estar con ellos. El tercer motivo son los actos paralelos. No me refiero a las fiestas, que también están allí, sino a los más de 30 seminarios que el festival ofrece durante estos días, es posiblemente el mayor foro del año, las agencias hablan, los medios hablan, las últimas tendencias se revelan; este año viene hasta Al Gore, que igual habla del cambio climático, quién sabe… Una parte que me ilusiona cada año en el Festival es el ruido y frescura de los Young Creatives, los jóvenes elegidos para competir en directo durante los días del festival, España lleva ocho jóvenes estrellas, además de una alumna a la Roger Hachuel University, la escuela intensiva que también se desarrolla en los días del festival. Verles trabajar es ver el futuro de este querido oficio: competir contra otros en del mundo entero. Creo que estos son suficientes motivos para mi justificación, así que ya preparo mis maletas y vuelvo a estar feliz de ir a Cannes, al gran Festival, un año más, donde Vocento, los anfitriones españoles y la medida (casi perfecta) organización de este festival nos esperan. ¡Ah! y pronostico 20 leones españoles como mínimo, ahí queda escrito. Ángel Riesgo para la Revista Anuncios 12 de junio de 2007

No hay comentarios: