domingo, 25 de enero de 2009

Johnny Walker me ha hecho descubrir que soy un blogger

Tranquilos, no escribo bajo los efectos de la droga, ni del alcohol, la verdad es que escribo en esta bitácora, más como un ejercicio para ordenar mis pensamientos y mis artículos, que para lanzar mis mensajes al mundo. Sin embargo, hace unos días el departamento de marketing de Diageo me sorprendió con una propuesta, que muy claramente hacían porque me habían identificado como Blogger del área de marketing y publicidad, espero que no hubieran hecho la selección por los niveles de consumo de alcohol, la verdad es que no llego a tanto. Pero al grano Ángel que te lías, el caso es que me mandaron una botella de Johnny Walker etiqueta negra conmemorativa del centenario de la marca, 100 años tiene ya Juanito el Paseante y sigue como el primer día. Varios pensamientos me vienen mientras escribo este post y degusto el licor, que en una botella más bonita, sigue siendo el mismo de siempre, ese que me ha acompañado en muchos buenos momentos, para mi el Johnny Negro siempre fue una bebida aspiracional, para beberla poco a poco y en buena compañía, casi nunca lo podía comprar, por su precio y me conformaba con su primo rojo, más barato y no tan estupendo. Recuerdo el Johnny Walker en algunos viajes, como un compañero excelente, en aquel viaje a San Francisco con el sabio Pedro Solana en el que nos compramos una petaca de medio litro del negro y la compartimos en el largo viaje en avión pidiendo hielo a las azafatas de KLM; o aquel otro viaje con Christophe Sougey a Washington, él solo bebía Coca Colas Light y yo pedía la botellita de Johnny cada vez que el tomaba el refresco, me guardaba todos sus botellines, se bebió unas ocho y yo me llevé los botellines negros a casa. Definitivamente cada uno somos de una generación de bebidas y en el whisky el orden es muy claro, la generación de mi padre no se lo podía permitir pero si lo hacía bebían Vat69 o White Label, Chivas en momentos muy especiales; la mía bebíamos Johnny Walker y la siguiente dio el salto al J&B y lo mezcló por primera vez.
La marca JW, ha vivido 100 años en plena forma gracias a cumplir con algunos de los principios basicos y casi nunca seguidos del marketing: soportar un buen producto, ser consistente en el mensaje y creer en la buena publicidad e invertir en ella. La campaña actual de BBH para Johnny Walker: Keep Walking, es todo un grito positivo en un producto veterano, siempre será joven, como mi generación. Gracias Diageo, beberé esta botella lentamente, solo en momentos especiales. Salud.

1 comentario:

comunicacionsellamaeljuego.com dijo...

Disfruta de ese whisky, Ángel, que es un una gran marca, como dices. Aquí te dejo una historia curiosa rescatada del pasado, que igual te hace sonreír: http://comunicacionsellamaeljuego.com/2009/02/09/anecdota-sobre-como-no-invertir-el-presupuesto-publicitario-de-una-marca

Por lo que leo en tu blog, ahora están en las antípodas y gestionan muy bien el marketing, acercándose a blogueros y agasajándoles. Me alegro, porque son pocas las empresas que hoy en día saben cuidar de sus marcas en la Red.