miércoles, 23 de junio de 2010

Mudo

Llevo dos meses mudo. Mudo aquí, porque fuera no paro de hablar. Han sido dos meses agitados o removidos como prefiere 007. Movidos o agitados pero extraordinarios. El oficio de la publicidad puede ser a veces complicado, injusto, ligero, hasta insano, pero sin embargo, aburrirse no es posible. Este trabajo es solo para optimistas, optimistas enfermizos que les preguntas hoy, 24 de junio de 2010: "¿cómo va la crisis?" y respondemos: "¿que crisis?", nos nos da tiempo a estar atentos de tonterías externas, estamos a lo que estamos: sacar un negocio complicado, siempre, con o sin crisis, al tiempo que empujamos el negocio de nuestros clientes. Nuestro negocio va bien si el de nuestros clientes mejora, así que nuestra crisis es la crisis que tengan, o que perciban, nuestros clientes y sus marcas. En España, en los últimos dos años, han aumentado un 23% las crisis empresariales que han llevado a una suspensión de pagos. Dicho desde el punto de vista de un publicitario optimista, el 75% de los fracasos no son debidos a la crisis sino a la mala gestión de los empresarios, quizás al bloqueo de su marketing o a problemas anteriores que no han conseguido resolver. así lo veo yo. La crisis es uno más de los problemas de esta industria, no es el único, no nos hagamos trampas en el solitario, gestionemos bien, nuestro negocio y el que nos delegan nuestros clientes, es nuestro trabajo, con o sin crisis. Basta ya de lloriqueos y a venga, a empujar todos.