miércoles, 27 de junio de 2007

Una profesión generosa

Habrá pocas profesiones tan apasionadas y endogámicas como la de los publicitarios, que viven intensamente su trabajo, la mayoría robándole horas a su vida familiar y social. De vez en cuando alguien nos recuerda que esto es sólo publicidad, una herramienta de manipulación para inclinar opiniones a favor de marcas y productos, un truco empresarial que funciona y, durante solo unos segundos, nos preguntamos si merece la pena trabajar en esto, si realmente es un trabajo serio de verdad la enorme industria que se mueve alrededor de la persuasión y la diferenciación de las marcas. Mi respuesta es sí, merece la pena. Pero sobre todo está la gente, esa variopinta, indisciplinada y entusiasta gente que se abraza cuando se ve en San Sebastián cada año como si fuera un reencuentro de décadas, esa gente que vibra y se emociona en una butaca del Palais del Festival de Cannes con un anuncio de desodorantes o de seguros, esa gente que de verdad cree y sabe que lo que haces es importante y lo desarrolla con entusiasmo, contra viento y marea, luchando al tiempo con la falta de confianza del anunciante, con la presión por el margen de la multinacional y las lógicas presiones familiares por su falta de dedicación. Esa gente estupenda que trabaja como si estuviera salvando vidas es lo que permite seguir adelante, es un oficio que solo se puede desarrollar así: pensando que cada día es el más importante y que la siguiente campaña, cuña o faldón debe ser perfecto. Muchos critican a esta profesión por ligera, por cortoplacista, pero cuando tratas de analizarla en su conjunto, no se pueden negar sus valores. El talento o la brillantez, el entusiasmo y el optimismo son los ingredientes para hacer publicidad de calidad, solo así se pueden aceptar las mil correcciones de un trabajo, solo así se puede soportar al jefe, al cliente y al financiero, unas veces con razón y otras sin ella, y entregar el trabajo a tiempo. Además, los publicitarios dan el producto terminado, llegan a la televisión con la copia de emisión y al periódico con el arte final, no se limitan al consejo, al asesoramiento, a la estrategia, sino que terminan la faena, ese valor también les hace imprescindibles. Ángel Riesgo para ABC 27 de junio de 2007

viernes, 22 de junio de 2007

Sabios y Jóvenes

Ha sido un día completo el de ayer, los 50 grandes anunciantes españoles asistentes al Festival de los creativos han vivido con intensidad los pormenores del mismo, en la mañana Juan Campmany, presidente de DDB y asiduo desde hace cuatro décadas al festival, desarrolló una conferencia con los detalles, los secretos y las claves para disfrutar del Festival, también hizo que los anunciantes votaran su favorito entre los anuncios premiados con el Grand Prix de televisión y gráfica de los últimos diez años. Campmany, cuya vocación le hizo venir de viaje de novios al Festival en 1969, desarrolló un gran alegato a favor de la relevancia, la transgresión y el reconocimiento de que las normas son relativas, escucharle fue una delicia. También esta mañana se ha podido ver por primera vez la muy deseada “lista corta” de trabajos de Televisión, aun la estrella del Festival. La lista no es tan corta porque han pasado cientos de películas, de las miles presentadas y nos ha llevado la mayor aparte del día verla completa, otra delicia, el mejor cine del mundo en píldoras de 30 segundos. Hoy ha sido además el día de los Young Creatives, los tres equipos españoles participantes ya han acabado su trabajo, los de gráfica y de momento no han ganado metales, lo que hayan conseguido los chicos de televisión, lo sabremos mañana. La categoría más nueva, más compleja y algunos dicen que más importante del Festival es el llamado premio de Titanium, el reconocimiento a la gran idea utilizable en cualquier soporte, en cualquier vehículo. Ya hemos conocido la lista corta y España ha conseguido introducir una pieza, Amo a Laura de Tiempo BBDO y MTV, entre las 60 seleccionadas para el premio final que también conoceremos mañana. Mañana es el gran día, la entrega de los premios de televisión y titanio, los trajes de noche y la indumentaria a veces sorprendentes de los publicitarios asistentes, estarán listas para ser lucidas, en menos de 24 horas. Ángel Riesgo para el Diario ABC22 de Junio de 2007

jueves, 21 de junio de 2007

Sube la temperatura

A medida que la semana avanza en Cannes la temperatura va subiendo, tanto la térmica como la del ambiente del festival. Ya ha llegado todo el mundo y los presidentes mundiales se dejan ver por los salones de los grandes hoteles que rodean al Palacio de Congresos, sede del festival. Los premios de Prensa e Internet han sido nuevamente generosos con España. Se han conseguido 7 nuevos leones (dos de oro en Internet y tres de plata y dos de bronce en Prensa) y ya van 22, este es el resumen del palmarés hasta hoy. La jurado española en prensa, Mónica Moro de McCann, se sentía feliz del resultado y de la experiencia. La más joven de todos los jurados de esa categoría, consideraba que el nivel español había quedado bastante alto. También hoy se ha celebrado el ya tradicional encuentro entre Vocento, representante español en el Festival y la prensa técnica española destacada en Cannes, más de 20 periodistas de 15 medios. Por último la noticia del día es la llegada a Cannes de 50 de los mayores anunciantes españoles, no es habitual que los anunciantes vengan al Festival, es este un territorio más cercano a las agencias y específicamente a los creativos, es por eso que Vocento ha considerado este año traer a sus principales clientes al festival, esta es una buena forma de hacer más grande la publicidad española y mostrar la calidad en primera línea, una buena iniciativa y mejor respuesta de los profesionales. Mañana informaremos sobre el evento especial preparado para ellos donde Juan Campmany, presidente de DDB España, dos veces jurado del Festival y uno de los más premiados de nuestro país, explicará a los anunciantes presentes la importancia y grandeza de este festival. También mañana tendremos el plato fuerte de las ponencias de estos días: Al Gore el hombre que iba a ser el próximo presidente de los Estados Unidos y que ha cambiado su rumbo por la lucha contra el efecto del cambio climático, vinculará la publicidad con el calentamiento global en una conferencia que seguro romperá moldes y saturará el gran auditorio del Palais. Ángel Riesgo para el diaro ABC. 21 de junio de 2007

miércoles, 20 de junio de 2007

Cannes, siempre en “beta”

Los técnicos en software llaman a un programa beta cuando aun está en pruebas, cuando no es aún la primera versión definitiva. Esa es la obligación de la profesión publicitaria, estar siempre alerta, en modo de pruebas, para los cambios que vienen, los cambios de las tendencias, lo que importa, lo que es moda o lo que es ya antiguo; pero al mismo tiempo hay otras alertas de cambio, son las tecnológicas, las que nos ofrece la digitalización, la globalización de la comunicación y la apertura de los mercados. Por eso este Festival de Cannes está siempre en modo “beta”, listo para los cambios, es avanzado en la incorporación de las nuevas tendencias que estos primeros días brillan en La Croisette casi tanto como lo harán las películas y la gráfica en la segunda parte de esta semana agotadora. Este festival, que nació de hermano pequeño del Festival de Cine de la ciudad y que ahora es más grande, más moderno y poco a poco más popular; está siempre mutando y las agencias, los que trabajamos en este oficio desde hace años vemos ese cambio entre aterrados, melancólicos e ilusionados. Ayer mientras celebrábamos el éxito de Shackleton (Gran Premio en Marketing Directo en el Festival), cenando en la cuesta de St. Antonie con su presidente, Pablo Alzugaray y mientras los que pasaban por la calle le felicitaban efusivamente, nos confesaba que su alegría por el enorme reconocimiento para su trabajo se mezclaba con el miedo. Miedo a ser responsable de liderar el cambio que el mercado debe ejecutar, miedo a que un reconocimiento así encasille a su agencia en una disciplina cuando su visión de la comunicación es integral, miedo en fin a ser el “test beta” del mercado. Solo los necios carecen de miedo, por eso Pablo, en su día de mayor gloria, es capaz de verbalizarlo. Ayer el festival vivió un día de transición, no había entregas de premios, y se ha aprovechado el día para ver los maratones de la lista larga de películas en liza, el visionado de 3 categorías nos ha tenido en el cine desde las 9 de la mañana hasta la hora de comer, 5 horas de producción audiovisual de la máxima calidad, mezcladas con alguna pieza sorprendente y un número ilimitado de incomprensibles. En estos maratones se agradece el humor, aunque todos sabemos que la falta de ideas a veces hace consultar el viejo libro de chistes, una sonrisa entre tantas ideas multiculturales, es siempre un alivio. Los trucos más utilizados para ganarse al público, además del humor (usado por casi todos los países), son: la cursilería (donde los argentinos son los amos), el surrealismo (encabezado por los orientales especialmente de Japón y Tailandia); el sexo (ese gran instinto básico usado mucho por los países donde las normas de protección contra las actitudes machistas aun no están en vigor) y las superproducciones, (donde, a falta de ideas, se exhiben imágenes bellas con músicas sugestivas, ocultando el pobre trabajo estratégico y creativo que hay detrás). Pero ninguna de estas recetas es válida por sí sola para triunfar, es necesario hacer vibrar a un jurado experto en trucos, por oficio propio, un jurado que ve demasiadas piezas para ser condescendiente y en el que explicar un doble sentido de una pieza publicitaria, a veces es muy difícil. Mi quiniela particular por los comentarios escuchados y por lo visto hasta ahora son dos trabajos. Uno es la película de Ogilvy Canadá para Dove donde una mujer es transformada en directo, primero con maquillajes y cosméticos y después con el famoso programa Paintbox, el efecto es una nueva persona extraordinaria e inexistente; así la campaña reclama a la mujer auténtica incluso con sus defectos. La otra es un trabajo de David Droga para UNICEF, donde se inventa una botella llamada Tilt, que se vende en bares con una característica, que esta vacía y el camarero te la vende con agua del grifo cuando la pides, el dólar que cuesta es para UNICEF, la idea es redonda y ni siquiera es una pieza publicitaria en pura norma, es solo una gran idea que hace cambiar las cosas. El festival continúa, los españoles siguen eufóricos encontrándose cada noche en los alrededores del Hotel Martínez. Los más afluentes en la terraza-bar de a 20 € la copa y los menos ricos en el llamado “Botellón del Martínez” que en realidad es el bar que hay frente al hotel, Le 72 y donde una cerveza “solo” cuesta 5 €. Esta noche con lo del solsticio quizás suba el precio, mientras tanto la batalla continúa en la Costa Azul. Ángel Riesgo para ABC

martes, 19 de junio de 2007

España arde en Cannes

El ambiente en los primeros días del Festival Publicitario de los Cannes Lions está que arde, nuestro país ha tenido un arranque inesperadamente exitoso en el Festival. El lunes la agencia independiente Shackleton fue nombrada agencia del año y ganó el Grand Prix de la categoría de Marketing Directo con una campaña para el Banco Gallego, la felicidad serena de Pablo Alzugaray, Juan Noncioli y su equipo era inmensa, Pablo decía sin parar “es importante, muy importante”, como no acabando de convencerse. Además Vitruvio Leo Burnett se llevó un León de Oro en “Promo” para una campaña de Orange. Pero ayer los éxitos continuaron y nuevamente tenemos oro en abundancia; en Outdoor (categoría de carteles y vallas publicitarias Villarrosás y Honda se han llevado un Oro además de otros cuatro premios de plata y cuatro de bronce, impresionante cosecha para Contrapunto (4), Tiempo (2) y uno para TBWA, JWT y Grey. En la categoría de Medios OMD ha ganado 2 Bronces. Llevamos en dos días de festival 15 premios, llevamos ya tantos premios que empezamos como la gran potencia creativa que fuimos y a lo mejor volvemos a ser. Mientras tanto el ambiente en el Palacio de Congresos, sede del Festival, es realmente bueno, pero aun mejor es en las fiestas que surgen por doquier, es imposible visitarlas todas y eso que lo más intenso está aún por llegar, mañana se entregan los esperados premios de Gráfica y de Internet, ayer hablábamos con los jurados españoles y nos prometían más metales. Puede que desde la vida real no se vean tan importantes unos premios publicitarios, aunque sean mundiales y aunque reunan a miles de personas en Cannes, son importantes porque reafirman el talento y el buen hacer de una industria que en España es de la mayor importancia, para la economía y para la libertad de expresión. Aunque esto parezca poco profundo, no lo es pues no es nada menos que su unidad de medida, la de la inmensa calidad publicitaria que estamos viendo estos días en Cannes. Este miércoles promete ser aun más intenso que ayer, os mantendremos informados todos estos días.
Ángel Riesgo para ABC

domingo, 17 de junio de 2007

Cannes Lions, Escena I

Comienza en Cannes el mayor Festival Publicitario del año, Cannes Lions, 25.000 piezas, miles de delegados, cientos de periodistas y toda la publicidad del mundo reunida en la Riviera francesa. Si la publicidad derrocha esfuerzos por persuadir a los ciudadanos cada día, en esta semana el esfuerzo es doble, aquí en Cannes los publicitarios se esforzarán por ser los mejores, los más creativos, los más trasgresores, los más divinos. Mucho aún están en Madrid, Sao Paulo o nueva York, preparando sus maletas para venir a este rincón privilegiado del mundo, Cannes con su decadente solemnidad les espera con los brazos abiertos, siempre y cuando vengan bien provistos de esos Euros, que aquí valen menos que en ningún otro sitio.

Los taxistas de Cannes saben que esta si es la semana buena, “los del cine no gastan, van en sus limousines y se encierran en los hoteles, los mejores son los del Festival de la publicidad, esos sí que gastan, vienen con dinero y lo dejan aquí, monsieur”.

Y es que este gran festival ya no solo acoge a los mejores creativos también cientos de anunciantes y directivos de marketing estarán también estos días en Cannes aprendiendo tendencias y observando lo que viene.

Vocento, la empresa editora del Diario ABC, es el Representante español del Festival Cannes Lions y como anfitrión español de delegados y jurados (España tiene ocho miembros del jurado en diferentes especialidades), también se ha hecho cargo de los ocho “Young Creatives” españoles que compiten en vivo y en directo por el reconocimiento como los mejores jóvenes creativos del mundo. Además contamos con una alumna privilegiada, Miren Martínez, de la Universidad de Navarra, representa a España en la Roger Hachuel Academy, que durante estos días se desarrollará en Cannes.

La fiesta de la publicidad empieza, estos días les iremos contando el ambiente del Palacio de Congresos, del La Croisette (el paseo marítimo de Cannes), las aventuras nocturnas de los españoles en el Martinez, ese mítico hotel, que nuestros compatriotas toman literalmente, como lugar de encuentro nocturno, posiblemente por la afinidad del nombre.

Cannes despierta para la publicidad y lo hace con las mejores galas, veremos publicidad, trabajos de marketing, pero también los mejores seminarios, desde las agencias más vanguardistas a la conferencia de Al Gore el viernes, ¿hablará del cambio climático? Seguro que sí.

Ángel Riesgo para ABC

martes, 12 de junio de 2007

La Hoguera de las Vanidades, la Escuela de Calor

Escribo esto unos días antes de salir de viaje a Cannes, empieza el gran Festival, la gran hoguera de las vanidades de publicitarias y el gran mapa de las tendencias que vienen; para los que les interesa la publicidad una cita necesaria, para los que se quieren dejar ver imprescindible, para los que por cualquier motivo se creen esto de la publicidad un sueño alcanzable aunque muy caro. Lo que el Festival de Cannes ha conseguido es un fenómeno único, no solo entre los festivales de cualquier tipo sino entre los premios en general. No conozco ningún otro premio y mucho menos profesionales, a los que se presenten 25.000 candidaturas en diez categorías, pagando una suma importante por cada una de ellas; tampoco hay otro festival que reúna a casi 8.000 delegados del mundo entero, esas cifras no las consigue ni de lejos el prestigioso festival cinematográfico de la misma ciudad ni el más famoso de los premios artísticos. Lo dicen los taxistas de Cannes, prefieren a los publicitarios, los del cine “mucha limusina, mucha fiestecita, pero se dejan mucho menos dinero de su bolsillo”, habría que aclararle al señor taxista que el dinero que gastan los asistentes al Festival publicitario de Cannes no proviene exactamente de su bolsillo, sino del presupuesto de las agencias del mundo que promueven la asistencia de cientos de sus profesionales a este gran encuentro del talento publicitario. Yo no soy un experto en Cannes pero he estado allí los últimos tres años y estaré esta semana, y si puedo seguiré yendo en el futuro, quizás mis motivos son distintos de los de otros pero esta es mi justificación para dejar de trabajar durante siete días y convencerme a mi mismo que estar en Cannes esos días es un ejercicio profesional. Cannes es para mi un resumen de las tendencias de la publicidad, mirando los trabajos de forma crítica, buscando la segunda lectura después de la mas fácil de “esto es creativo o no, esto es nuevo o no, esto me gusta o no”, hay otra forma, buscar las tendencias nuevas, las estrategias detrás de la bella o imaginativa solución creativa, los cambios en el uso de los medios y canales. Todo eso esta allí pero oculto detrás de la enorme espuma de brillantez que suponen las superproducciones, esa Lista Corta que junta es cada año el largometraje más caro de la historia del cine, hay que mirar detrás; en esa sala oscura donde se proyectan los videos de Titanium (el premio de integración y excelencia), esa sala es pequeña y el año pasado la habitábamos solamente un chino y el que escribe, no era tan divertida como la gran sala de al lado con la Lista Larga de automóviles, sin embargo, aquel chino y yo recibimos un master de tendencias y de ideas fuera de lo tradicional, no pienso perdérmela este año, ¿volveremos a estar solos el chino y yo? El segundo motivo es la gente, no hay otro lugar en el planeta publicitario donde puedas encontrar a tantos profesionales en tan poco tiempo y en una actitud tan relajada como para tomar una cerveza (muy cara) contigo con tiempo y sin agobios. Para un consultor como yo es un lugar perfecto, tus clientes se reúnen, debes estar con ellos. El tercer motivo son los actos paralelos. No me refiero a las fiestas, que también están allí, sino a los más de 30 seminarios que el festival ofrece durante estos días, es posiblemente el mayor foro del año, las agencias hablan, los medios hablan, las últimas tendencias se revelan; este año viene hasta Al Gore, que igual habla del cambio climático, quién sabe… Una parte que me ilusiona cada año en el Festival es el ruido y frescura de los Young Creatives, los jóvenes elegidos para competir en directo durante los días del festival, España lleva ocho jóvenes estrellas, además de una alumna a la Roger Hachuel University, la escuela intensiva que también se desarrolla en los días del festival. Verles trabajar es ver el futuro de este querido oficio: competir contra otros en del mundo entero. Creo que estos son suficientes motivos para mi justificación, así que ya preparo mis maletas y vuelvo a estar feliz de ir a Cannes, al gran Festival, un año más, donde Vocento, los anfitriones españoles y la medida (casi perfecta) organización de este festival nos esperan. ¡Ah! y pronostico 20 leones españoles como mínimo, ahí queda escrito. Ángel Riesgo para la Revista Anuncios 12 de junio de 2007

domingo, 10 de junio de 2007

Una profesión generosa (extended version)

Hoy me apetecía ser un poquito optimista, por una vez, porque es primavera, época de festivales y de planes para el verano.

Habrá pocas profesiones tan apasionadas y endogámicas. Los profesionales de la publicidad viven intensamente su trabajo, la mayoría robándole horas a su vida de seglar y son pocos los que consiguen un horario estable y adecuado a la convivencia familiar y social. Nos tomamos nuestro trabajo con pasión y a veces nos falta un puntito de razón al hacerlo.

De vez en cuando alguien que convive con nosotros, familia o amigo, nos tiene que recordar que esto es solo publicidad, una herramienta de manipulación para inclinar opiniones a favor de marcas y productos, un truco empresarial que funciona. Entonces, y durante solo unos segundos no preguntamos si merece la pena trabajar en esto, si realmente es un trabajo serio de verdad la enorme industria que se mueve alrededor de la persuasión y la diferenciación de las marcas.

Yo tenía otra profesión, la casualidad y una oferta de Ted Bates me metieron en esta industria y tengo que decir que me enganchó, quizás fue el absoluto caos que era organizativamente la agencia cuando llegué y las lógicas oportunidades para un joven director financiero; quizás fue el negocio, tan rentable como inestable que se vivía en aquellas agencias de los primeros años ochenta: No no eran esas cosas, aun siendo importantes, loq eu me enganchó a esta loca industria fue la gente, esa variopinta, indisciplinada y entusiasta gente que trabnaja en este oficio. Esa gente que se abraza cuando se ve en San Sebastián cada año como si fuera un reencuentro de décadas; esa gente que no duda en repetir un trabajo de muchas horas solo por llegar a al perfección, esa gente que vibrará y se emocionará dentro de unos días en una butaca del Palais del Festival de Cannes, con un anuncio de desodorantes o de seguros. Esa gente que de verdad cree y sabe que lo que haces es importante y lo desarrolla con entusiasmo, contra viento y marea luchando al tiempo con la falta de confianza del anunciante, con la presión por el margen de la multinacional y las lógicas presiones familiares por su falta de dedicación.

Esta gente estupenda que trabaja en la publicidad como si estuviera salvando vidas, es lo que permite seguir adelante, es raro, pero a pesar de tantas cosas la ilusión se mantiene, algunos dse van, lo dejan, renuncian; pero lo que quedan siguen peleando con vehemencia un oficio que solo se puede desarrollar así: pensando que cada día es el más importante y que la siguiente campaña, cuña o faldón debe ser perfecto. Muchos critican a esta profesión por ligera, por cortoplacista, yo mismo lo he hecho a veces, pero cuando tratas de analizarla en su conjunto, no puedes negar sus valores.

Esos valores son, mucho más que el talento o la brillantez, el entusiasmo y el optimismo, solo con ellos pude hacerse publicidad de calidad, solo así aceptar las mil correcciones que este trabajo requiere, solo así se puede soportar al jefe, al cliente y al financiero, unas veces con razón y otras sin ella, nos hacen caminar en zigzag, multiplicar el esfuerzo de siempre con una condición, llegando a tiempo, usando el último minuto, pero a tiempo.

Hay algo que siempre he admirado del publicitario y que los que solo somos consultores no tenemos, los publicitarios dan el producto terminado, rematan la faena, llegan a la televisión con la copia de emisión y al periódico con el arte final, no se limitan al consejo, al asesoramiento, a la estrategia, sino que terminan la faena, ese valor también les hace imprescindibles.

Es raro decirlo que cuando me preguntan cuál es mi profesión digo publicitario, no digo economista no financiero ni consultor, sino publicitario, esta profesión generosa me ha enganchado. ¿Qué pasa, que uno no pude tener el día optimista o qué?.

Ángel Riesgo para ABC 27 de junio de 2007

Gracias, Don Enrique

La pasada semana nos trajo la triste noticia de la desaparición de Enrique Fuentes Quintana, maestro de economistas y uno de los personajes más relevantes de nuestra historia económica reciente. Le recuerdo por los pasillos de la Facultad de Económicas de Somosaguas donde era Catedrático de Hacienda Pública, ya era un mito en esos años 70; después fue posiblemente unos de los artífices de la bonanza económica más larga que jamás haya vivido la economía española y con ella sus ciudadanos. La importancia de las personas en esos años convulsos de la transición fue clave, sin entrar en política consiguieron convencer a todos los gobiernos, conservadores y socialistas, de la necesidad de la moderación de la inflación y del equilibrio económico. Esa moderación nos ha llevado donde estamos, la separación de la política de la macroeconomía es un hecho fundamental en la historia del final del siglo XX en España y Enrique Fuentes Quintana es su principal adalid.

Y dirán ustedes, ¿qué relación tienen estos temas macroeconómicos y este obituario con la publicidad y comunicación, que es de lo que debe hablar este columnista? La relación es muy grande; la industria publicitaria tiene mucho que agradecer a Don Enrique y a tantos otros economistas responsables, porque trajeron a nuestro país la estabilidad, desterraron la inseguridad e hicieron el milagro de este generalizado optimismo y continuada confianza que los empresarios han tenido en los últimos 20 años, esa confianza es la que ha permitido a las empresas apostar por el crecimiento sin miedo a la inflación incontrolada y la pérdida de valor por los riesgos del país. Y junto a ese equilibrio, una continuada apuesta por la publicidad que ha llevado a multiplicar por 20 la inversión del año 1986 en euros corrientes y casi por 7 en euros constantes. Ante la crisis la primera cosa que un empresario recorta, curiosamente, es la publicidad, la ausencia de crisis ha permitido una confianza continuada en la inversión publicitaria y sus ventajas. Nuestra industria tiene por tanto mucho que agradecer a Don Enrique y a sus colaboradores. Descanse en paz.

Ángel Riesgo para el diario ABC, 10 de junio de 2007

domingo, 3 de junio de 2007

Los Niños de la Bomba

Los americanos nos llaman Baby Boomers. Somos los niños que nacimos entre 1950 y 1964, los años de la explosión de la natalidad previa a las técnicas de control de la natalidad; somos las generaciones más grandes de la historia de la humanidad en el mundo desarrollado y nos estamos haciendo viejos.

El marketing se interesa especialmente por nosotros, los cuarentones y cincuentones urbanos representan un segmento de consumo fundamental, hemos sido hijos de la televisión y padres del desarrollo económico, los primeros consumistas de la historia y ahora, poco a poco, nos vamos acercando a la edad de la jubilación. Dentro de un lustro los “baby boomers” empezarán a jubilarse, el mundo empieza ya a ser dominado por otros más jóvenes, menos alineados con los medios de masas y mucho más individualistas. Unos nuevos jóvenes bien preparados, pero que no han tenido que conseguirlo, que el país ya era rico cuando llegaron, que todo fue más fácil para ellos; igual que para nosotros fue más fácil, mucho más fácil, que para nuestros padres.

Ya nuestras generaciones vivieron con un punto de optimismo y esperanza de mejora futura, los que nos siguen no dudan del futuro, algunos ni siquiera saben lo que es una crisis o lo que es la falta de libertad, por eso simplemente consideran que todo irá bien, ni siquiera hace falta que mejore. Para los publicitarios este cambio de poderes y de valores es fundamental, los mensajes aspiracionales que funcionaron para los niños del progreso no sirven para sus hijos que ya vienen convencidos del éxito, ahora los mensajes publicitarios deben persuadir por la complicidad, por el vínculo conseguido entre consumidor y marca, las cosas se complican y encima de todos esos cambios la capacidad adquisitiva de los baby boomers va a ir cediendo a favor de esa nueva generación, esa generación donde los medios digitales son ya habituales y por tanto los medios de masas no siempre tan importantes. Las televisiones, los periódicos y las radios miran con preocupación a una nueva generación que tiene dos herramientas de comunicación prioritarias: el móvil y el ordenador. Habrá que cambiar muchas cosas cuando lleguen a tomar el rumbo del futuro. Observen si no a Coca Cola, a Dove y a tantos otros buscando con su publicidad a los nuevos maduros.

Ángel Riesgo para el Diario ABC, Junio 2007