lunes, 8 de septiembre de 2008

Vuelta al Cole

Este verano no ha tenido canción, ni George Dann, ni las Tapitas, ni Fórmula V, eso sí ha habido una música constante, una música de réquiem, como si se acabara el mundo, la música de la crisis. La gente nos he explicado por enésima vez lo dura que está siendo esta crisis y a mi pregunta constante de ¿Cómo le afecta a usted?, se esforzaban en encontrar motivos, la gasolina, Zapatero o lo caro que está el pan. Pues sí es verdad, hay crisis, porque la economía no crece lo que crecía, porque hay más parados y porque la inflación se ha disparado, no son buenos augurios generales, pero en muchos casos, en silencio, lo son en una perspectiva particular. Dejen que me explique. Todos los hombres de empresa saben que las crisis, los cambios de ciclo o de modelo son muy útiles para los empresarios más inteligentes; casi todas las grandes empresas nacen de una crisis, casi todos los más audaces golpes de mano del marketing se enmarcan en una crisis, donde alguno fue más inteligente que los demás y en lugar de dejarse caer en la melancolía reinante, movió sus hilos en la tormenta y consiguió la ventaja que necesitaba, porque la macroeconomía que nos dice que hay crisis se hace con estimaciones y estadísticas, pero la microeconomía, la economía de las empresas, se hace con cuentas de pérdidas y ganancias, con inversiones y aumentos de ventas. Los publicitarios trabajamos en gestionar el cambio de nuestros clientes y la crisis es el gran momento de cambio. Por eso estamos ante la gran oportunidad de la publicidad, mientras los medios se lamentan porque disminuyen sus volúmenes de ventas, mientras la economía española pierde tono tras casi 15 años de números record, a mí lo que me preocupa es la microeconomía de mis clientes, hacerles diferentes y más atractivos porque es más fácil ahora cuando el resto anda distraído leyendo la última estadística. Los consumidores están ahí, quizás más prudentes, quizás menos ávidos de compra, pero también más necesitados de alegrías y menos saturados de mensajes, ¿no lo vamos a aprovechar?, es nuestro trabajo y este es el mejor momento para ejercerlo. Algunas marcas entienden esto de forma extraordinaria, si observamos las series históricas de inversión publicitaria en España, vemos las crisis del 93-94 y la del 2001; en ambas P&G y L’Oreal aumentaron sus inversiones muy por encima de la media, estaban consolidando liderazgos, cada cliente tiene que tener un proyecto para esta crisis y claro, ese proyecto no puede ser repetir el plan de medios del año pasado, hay que pensar y para eso están las agencias, para ayudarles a distanciarse de sus competidores. Ahora. O nunca. Ángel Riesgo para la Revista Anuncios. 8 de Septiembre de 2008

sábado, 6 de septiembre de 2008

DDB sí

Pues sí, al final va a pasar, el miércoles firmo mi contrato con DDB para responsabilizarme del negocio en Madrid. Después de 18 años siendo mi propio jefe y de dos meses y medio escasos de vacaciones, vuelvo a la agencia ilusionado, asustado y optimista. Yo me fui de BSB en Octubre del 90 y entro en DDB 18 años después, mucho ha cambiado en las agencias, en sus estructuras y en su servicio, pero, a diferencia de lo que muchos piensan el cambio (que sigue en marcha) es un cambio a mejor. Las agencias ahora son más grandes, más organizadas, más creativas, más disciplinadas, más eficaces, más multidisciplinares y por todo esto son mejores. Mi reto ahora es hacer que la que es posiblemente, la mejor marca publicitaria del mundo, DDB, se convierta en España, además, en la marca más deseada por clientes y profesionales y en la que sepa demostrar ser la más rentable para sus clientes, no por su bajo coste sino por su retorno muy alto. Ese es mi objetivo, los mimbres que me ofrecen son muy buenos, un excelente equipo: Rull, Gamo, Vázquez, Alonso, Tomé y tantos otros de los que me hablan pero yo aún o conozco. Esto unido al liderazgo de Juan Campmany, un lujo y un caballero de la Publicidad y de una marca DDB que une en sus tres letras, ser el network más grande del mundo, dentro del holding mayor, Omnicom y al tiempo una de las 3 más creativas del planeta según cualquier ranking y una de las más premiadas en premios eficacia al mismo tiempo. ¿Se puede pedir más?. Sí, sí se puede; puede ser además la más avanzada en la comprensión y la tentación del consumidor y la más sincrónica con las actuales necesidades de los clientes. Lo decía Woody Allen, el futuro me importa mucho, porque es donde voy a vivir a partir de ahora, DDB es el futuro. Vamos a intentar hacerlo bien y como dice Campmany, divertirnos haciendolo.

jueves, 4 de septiembre de 2008

Rumores

Ayer me encontrado siendo objeto (sujeto?) de noticia en algunos medios digitales de la Publicidad. Algunos ya me han puesto contratado en una agencia sin ni siquiera molestarse en llamarme para saber la verdad, otros se han documentado mejor y me han preguntado, como esta bitácora es mi boca, creo que debo aclarar las cosas aquí. Tras mi salida de Consultores he tenido muchos contactos de gente interesada por lo que iba a ser de mi futuro, algunos me han propuesto proyectos de trabajo, de consejo, de apoyo... Me había prometido a mi mismo dejar pasar al menos 3 meses para pensar tranquilo en el futuro, pero esto de la publicidad, como siempre, va deprisa. Tengo varias propuestas tentadoras, y lo son porque detrás hay un proyecto en el que cuentan conmigo como timón. Aún no he decidido definitivamente nada, ni he asumido compromisos, pero si debo decir que yo ya he decidido que vuelvo a los ruedos, mi retiro va a haber sido efímero, es verdad, pero lo del toreo se lleva en la sangre y a mi... me va la marcha. En pocos días podre contar lo que voy a hacer, solo hay algo seguro, este otoño va a ser movido de nuevo para este que os escribe. Pronto más. Ah, la foto es en un templo Indú en Singapur...

martes, 2 de septiembre de 2008

Gracias Sr Bernbach

“Nunca he comprendido por qué la gente piensa que se tiene que saber escribir o pintar para ser creativo. He tratado con algunos directivos de marketing, con algunos jefes de empresa, que son mucho más creativos que la mayor parte de los redactores publicitarios y directores de arte que conozco. Porque hallan maneras nuevas, frescas, de alcanzar una meta y conseguir un efecto”.

Bill Bernbach

Pues tiene razón es Señor Bernbach!

Un verano único

El día a día de los trabajos te roban demasiadas horas que deberíamos dedicar a pensar y no hablo de la vida o de sus profundidades, sino a pensar precisamente en el trabajo, en nuestra función profesional, en lo importante y no en las urgencias naturales o artificiales del trabajo. Yo he tenido la suerte de vivir mi primer verano ocioso, o casi, con pocas obligaciones, con tiempo para pensar y tomar decisiones, he concluido cosas sencillas que nunca terminaba y me he dado cuenta que a pesar del incomodo día a día, a pesar de lo absurdo de la parte ordenada de nuestro trabajo, a pesar de todo, me sigue gustando trabajar, hacer, cambiar cosas... ¿será también mandar lo que me gusta? puede, también decidir. En suma, que mi ocio,que he disfrutado tanto en estos dos mesas libres, me ha llevado a la conclusión de que también quiero negocio, aunque como palabra sea la "negación del ocio". Ha sido también remunerador para mi espíritu, o para mi ego. que algunos de los colegas de la profesión se acuerden de mi, me llamen y me propongan cosas, a veces locuras y otras no tanto. Cuando dejé Consultores pensé que alguien me propondría algún proyecto, pero nunca pensé que fueran tantos y tan apetecibles en su mayoría. Por eso escribo aquí en mi alma pública que es esta Boca de Riesgo, que me apetece volver a subirme a un proyecto y dejar de hablar tanto para hacer más, si me dejan poner en práctica mis teorías, escritas en este blog durante tantos meses, a lo mejor me siento mejor, ya no siendo el pobrecito hablador y pasando a ser un pequeño hacedor. Os lo contaré siempre aquí antes que en ningún otro sitio, esta es mi boca...